Acompañar a comunidades en procesos socioambientales sostenibles.
Visión
Ser la Fundación líder en la restauración del territorio y servicios ecosistémicos de México.
Valores
Compromiso, empatía, pasión por el medio ambiente, confianza, adaptabilidad, transparencia y profesionalismo.
Motivaciones
Incentivar la participación de la sociedad, especialmente de mujeres y jóvenes, que quieran regenerar su entorno.
¿Qué hacemos?
Crear un modelo de impacto que sea un referente para la regeneración ambiental en México.
Objetivos estratégicos
Impulsar la restauración y conservación de diversos ecosistemas en México y sus servicios ambientales, Re-conectando a la sociedad con su patrimonio natural.
Innovar en el acompañamiento técnico en territorio para eficientar los modelos de impacto socioambiental.
Convocatoria
¿Tienes un proyecto verde?
¿Tienes un proyecto verde?
Participa en la reforestación y conservación de cientos de especies.
Colaboramos con comunidades, ejidos, organizaciones de la sociedad civil, instituciones estatales y municipales para recuperar y proteger la biodiversidad.
Apoyamos a las comunidades a adaptarse ante los efectos del cambio climático.
Resultados del 2009 al 2024
Resultados al 2024
Colaboramos con las comunidades, ejidos, organizaciones de la sociedad civil, instituciones estatales y municipales para recuperar y proteger la biodiversidad
28
Estados beneficiados
19 millones
Árboles donados
+21
Ecosistemas beneficiados
23 mil
Hectáreas
Informe 2024
Galería
Casos de éxito
Red de cuencas Sistema Cutzamala
Presa Villa Victoria-Estado de México
Desde los años 80, la Presa Villa Victoria —la más grande del Sistema Cutzamala— ha perdido el 85 % de sus bosques, lo que ha causado el arrastre del suelo hacia la presa, reduciendo su capacidad de almacenamiento.
En colaboración con autoridades locales y ejidatarios, hemos plantado 455,000 árboles para reforestar la zona.
Presas Tuxpan y El Bosque-Michoacán
Hemos donado 476,000 árboles para restaurar los ecosistemas y apoyar a las comunidades locales ante los efectos del cambio climático.
Red de cuencas Sistema Cutzamala
Presa Villa Victoria-Estado de México
Presas Tuxpan y El Bosque-Michoacán
Desde los años 80, la Presa Villa Victoria —la más grande del Sistema Cutzamala— ha perdido el 85 % de sus bosques, lo que ha causado azolvamiento y menor escorrentía, afectando su capacidad de almacenamiento.
Desde 2023, se han plantado 455,000 árboles para reforestar la zona. Ese mismo año inició un programa en las presas Tuxpan y El Bosque, y en 2024 se donaron 476,000 árboles para restaurar los ecosistemas y apoyar a las comunidades locales ante los efectos del cambio climático.
Parque Metropolitano Tres Presas - Chihuahua
El municipio de Chihuahua creó un fideicomiso para recuperar este espacio urbano que cuenta con presas que suministran de agua a la ciudad. Los fines de semana se ha vuelto una gran atracción para las familias.
Nos sumamos a este importante proyecto, modelo para el resto del país, a través de la donación de árboles, campañas de reforestación, obras de conservación de suelo y pláticas de educación ambiental.
Es un proyecto que no sólo contribuye a mitigar la contaminación, los efectos del cambio climático y reducir las olas de calor al recuperar la biodiversidad, también significa el rescate de 600 hectáreas para la convivencia de las familias en un entorno verde.
Parque Metropolitano Tres Presas
Chihuahua
El parque está ubicado en un área clave que contribuye al abastecimiento de agua y a la mejora de la calidad del aire para la comunidad.
El propósito del proyecto: Recuperar biodiversidad, reducir la temperatura y aumentar la filtración de agua hacia las presas que abastecen la ciudad de Chihuahua.
Crear un espacio verde para la convivencia familiar y mitigar la contaminación y los efectos del cambio climático.
Ayuda a mejorar la calidad de vida de 900,000 habitantes de Chihuahua.
En la educación primaria, el aprendizaje ambiental adquiere mayor profundidad cuando las niñas y los niños pueden observar, experimentar y participar directamente en el cuidado de su entorno. Un árbol, un huerto o un jardín para polinizadores no son únicamente elementos del paisaje escolar: pueden convertirse en herramientas para comprender los ciclos naturales, formular preguntas y relacionar el conocimiento científico con situaciones concretas de la comunidad.
Bajo este enfoque, entre 2023 y 2026, Fundación Grupo México realizó 585 intervenciones en escuelas primarias, distribuidas en 40 municipios y 140 localidades del estado de Chihuahua. De este total, 215 escuelas se encuentran en la Sierra Tarahumara, con presencia en 15 municipios y 51 localidades de esta región.
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Durante este periodo se donaron 148,400 árboles y plantas, de los cuales 62,700 fueron destinados a planteles de la Sierra Tarahumara. Las acciones alcanzaron a 107,721 alumnos, 6,511 docentes y 92,677 madres y padres de familia, para un total de 206,909 beneficiarios. En la Sierra Tarahumara, el alcance fue de 73,613 beneficiarios, fortaleciendo la atención en comunidades rurales e indígenas.
La intervención en primaria busca que el alumnado participe en procesos completos: desde la preparación del espacio y la plantación, hasta el riego, la observación del crecimiento y el reconocimiento de las especies presentes. De esta manera, la restauración de los espacios escolares favorece el pensamiento crítico, la capacidad de observación, el trabajo colaborativo y la comprensión de temas como la biodiversidad, el agua, los polinizadores y los servicios ambientales.
Como parte de esta estrategia se establecieron 54 jardines para polinizadores y 53 huertos escolares y medicinales. Asimismo, se impartieron 32 pláticas de educación ambiental y se realizaron 10 jornadas infantiles de divulgación científica, desarrolladas tanto en los planteles educativos como en la red de Sedes Estatales de Fundación Grupo México, espacios diseñados para promover la educación ambiental, la divulgación científica y la participación comunitaria.
El modelo articula la participación de estudiantes, docentes, familias, autoridades educativas, gobiernos municipales, empresas y organizaciones de la sociedad civil. Esta colaboración permite que las áreas intervenidas no funcionen como acciones aisladas, sino como espacios educativos que requieren organización, seguimiento y corresponsabilidad para mantenerse en el tiempo.
En la educación primaria, aprender sobre el medio ambiente también significa medir, comparar, cuidar, registrar cambios y tomar decisiones. Al incorporar estas experiencias a la vida escolar, la educación ambiental deja de ser únicamente un contenido académico y se convierte en una práctica cotidiana con impacto en el plantel, el hogar y la comunidad.
“Los árboles llaman al agua de las nubes”
Restauración ecológica en la Sierra Tarahumara
Coyachique y Kowinpachi, municipio de Batopilas, Chihuahua
Contribuir a contrarrestar la degradación ambiental que padece la Sierra Tarahumara debe iniciar trabajando de la mano con las comunidades, ya que éstas son las que padecen las consecuencias, entre tantas: la escasez de agua y la erosión del suelo.
Desde 2023 nos sumamos al proyecto de Bernardo Manzano, de la Asociación Pies de la Tierra, que con el apoyo de The Christensen Fund y Silicon Valley Community Foundation, ha desarrollado un modelo de gobernanza ambiental comunitaria.
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A partir de un proceso participativo, donde las comunidades tomaron un rol activo en el manejo y regeneración de su territorio, en la cuenca que comparten. El proyecto se basó en dos pilares: el desarrollo de capacidades comunitarias y la implementación de obras de conservación de suelo y agua.
Bernardo llevó a cabo varios talleres de diagnóstico participativo, que les permitió a Coyachique y Kowinpachi, integrar sus planes comunitarios con soluciones concretas basadas en prácticas tradicionales y conocimientos técnicos.
Derivado de lo cual, realizaron obras de conservación de suelo en laderas de alta pendiente, zonas especialmente vulnerables a la erosión hídrica. Estas acciones no solo tuvieron un impacto ambiental inmediato, al detener procesos de degradación del terreno, sino que también se convirtieron en espacios formativos para los propios comuneros, quienes participaron activamente en su diseño y construcción.
Después siguieron con obras de presas filtrantes de gaviones. Compusieron 10 eco-canciones de música regional y asignaron 38 hectáreas de manera voluntaria para la conservación para reforestar la parte alta de las comunidades.
Entre 2023 y 2026 se plantaron más de 40,000 pinos para dar estructura al suelo, evitar la erosión, poder seguir con la siembra de autoconsumo y facilitar la infiltración del agua a los principales manantiales. Los árboles en su vida adulta seguirán “llamando” al agua de las nubes que viene del océano pacífico y el mar de cortés.
Con estas acciones se crea un círculo virtuoso entre comunidades y medio ambiente hasta llegar a la sostenibilidad ambiental.
La experiencia de Coyachique y Kowinpachi demuestra que cuando las comunidades toman un papel protagónico en el cuidado de su entorno, el impacto es profundo y duradero. A través de la organización, la planificación participativa y la acción colectiva, se abren caminos hacia un modelo de desarrollo enraizado en la tierra, el conocimiento propio y la defensa del bien común.
Felicidades a Pies de la Tierra y a las comunidades de Coyachique y Kowinpachi. Nos enorgullece poder apoyar causas como ésta. Sin duda, ¡un ejemplo a seguir!
Donde nace la cultura ambiental
La primera infancia constituye la etapa de mayor oportunidad para desarrollar hábitos, valores y conocimientos que acompañarán a las personas durante toda su vida. Con esta visión, Fundación Grupo México impulsa una estrategia integral de educación ambiental en jardines de niños, donde la restauración de espacios escolares, la participación comunitaria y el aprendizaje práctico se convierten en herramientas para fortalecer una cultura de sostenibilidad desde los primeros años de formación.
Entre 2023 y 2026 se realizaron 420 intervenciones en planteles de educación preescolar, distribuidas en 30 municipios y 95 localidades del estado de Chihuahua, incluyendo 135 preescolares ubicados en la Sierra Tarahumara, correspondientes a 10 municipios y 31 localidades de esta región.
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Durante este periodo se donaron 100,328 árboles y plantas, de los cuales 43,900 fueron destinados a escuelas de la Sierra Tarahumara. Estas acciones beneficiaron directamente a 38,957 alumnos, 3,006 docentes y 33,747 madres y padres de familia, alcanzando un total de 75,710 beneficiarios. En la Sierra Tarahumara, la estrategia benefició a 24,475 personas, fortaleciendo la educación ambiental en comunidades rurales, indígenas y de difícil acceso.
Las intervenciones van más allá de una jornada de reforestación. Cada árbol plantado, jardín para polinizadores y huerto escolar se incorpora como un espacio permanente de aprendizaje donde las niñas y los niños comprenden, mediante experiencias directas, la importancia de la biodiversidad, el ciclo del agua, los polinizadores y los servicios ambientales que sostienen la vida de sus comunidades. Al mismo tiempo, estos espacios promueven el trabajo colaborativo entre docentes, estudiantes y familias, fortaleciendo el sentido de pertenencia y la corresponsabilidad en el cuidado del entorno.
Como parte de esta estrategia se establecieron 35 jardines para polinizadores, 32 huertos escolares y medicinales, además de impartirse 25 pláticas de educación ambiental y realizarse 11 jornadas infantiles de divulgación científica, desarrolladas tanto en planteles educativos como en la red de Sedes Estatales de Fundación Grupo México, espacios diseñados para promover la educación ambiental, la divulgación científica y la participación comunitaria.
La experiencia demuestra que la educación ambiental durante la primera infancia genera beneficios que trascienden el aula. Las niñas y los niños se convierten en promotores de buenas prácticas dentro de sus hogares, mientras que las escuelas fortalecen su papel como espacios de encuentro comunitario para la conservación y el desarrollo sostenible. De esta manera, la combinación de restauración ecológica, educación y participación social contribuye a formar generaciones con mayores capacidades para enfrentar los retos ambientales presentes y futuros.